En el corazón de South Beach, en Miami, la historia de un tucumano volvió a poner acento argentino en la escena global. Se trata de Ricardo Rojas, estilista y actor, quien recibió al equipo de enviados especiales de LA GACETA en su casa para repasar un recorrido tan inesperado como cinematográfico.
Con camiseta argentina y una vida repartida entre Nueva York y Miami, Rojas se define sin dudar: “Siempre soy tucumano. Nací en Tucumán, crecí en Tucumán”. Aunque hoy su mundo cotidiano incluye nombres como Mariah Carey y otras figuras del espectáculo internacional, su relato vuelve una y otra vez a los orígenes.
LA GACETA, en Miami: cuánto cuestan los churros en el rincón más argentino de la ciudad durante el Mundial“Yo nací actor. Me encantaba hacer circo, títeres… era pésimo en la escuela”, recordó entre risas. Esa vocación artística inicial, sin embargo, derivó casi por accidente en la peluquería, un oficio que lo llevaría a trabajar en producciones y entornos de alto nivel, incluso en la industria audiovisual donde participó de la mítica serie Sex and the City.
Un oficio que llegó “sin plan”
Rojas reconstruye su llegada al estilismo como una suma de impulsos y casualidades: “Esto fue realmente un impulso. Quería hacerlo y nadie me paraba”. Tras sus primeros pasos en Córdoba, una peluquería que vio casi por azar cambió su destino.
LA GACETA, en Miami: el motorhome más argentino recorre el Mundial con Malvinas, Maradona, Messi y un sueño albiceleste“No sabía ni agarrar el cepillo”, admitió sobre sus inicios. Pero la insistencia y la práctica lo llevaron a aprender desde tareas básicas hasta técnicas avanzadas: “A los tres meses ya estaba cortando flequillo… y a los seis haciendo capas”.
Ese aprendizaje artesanal fue la base de una carrera que luego lo conectaría con desfiles, producciones de moda y celebridades globales. “Yo creo looks”, resumió sobre su trabajo actual, donde combina técnica, estética y dirección creativa.
Hollywood, ego y precisión
El mundo de las celebridades, explica, tiene reglas propias. “Trabajás con mucho ego, no solo de la actriz sino de todo el entorno”, describió. Y agregó un principio clave en su profesión: “Lo más importante es estar a tiempo”.
LA GACETA, en Miami: qué dicen los hinchas que llegaron a Estados Unidos para vivir el sueño de MessiEn su experiencia con figuras internacionales, la puntualidad, la organización y la adaptación a ritmos intensos resultan fundamentales. “Ellas tienen que estar listas a una hora exacta… vos tenés que manejarte con esos tiempos”, dijo.
El sueño como motor
Más allá del glamour, Rojas insiste en una idea central: la construcción personal a partir del deseo. “Soy un gran apostador al universo. Fui un gran soñador. Podés salir de cualquier sitio y llegar a donde quieras soñando”.
Su relato también vuelve a Villa Alem, su barrio en Tucumán, donde el entretenimiento era parte de su infancia: “Hacía un circo impresionante y encima les cobraba a los vecinos… me querían matar”.
El vínculo con Tucumán
Aunque su vida transcurre entre Nueva York y Miami, el vínculo con su provincia sigue intacto. “Yo voy allá y no me quiero ir”, confesó. Entre visitas familiares, comidas típicas y reencuentros, el regreso a Tucumán funciona como anclaje emocional.
“Son muy afortunados los tucumanos de tener una ciudad tan abierta y sin peligro”, destacó también sobre su mirada de Yerba Buena y la vida urbana de la provincia.
Messi, Argentina y una identidad que no se negocia
En el cierre de la entrevista, Rojas se refirió al fenómeno argentino en el mundo y al impacto del fútbol en Estados Unidos. “Hoy ser argentinos en Estados Unidos es como ser una elite en el fútbol”, sostuvo.
Y sobre el capitán de la Selección, fue contundente: “Hay una revolución con el fútbol… y nosotros los argentinos estamos muy bien representados por Messi”.